martes, 3 de junio de 2008

El comic y la realidad

Spiderman paseándose por el punto cero

Una de las cosas que más me sorprendió de París fue la afición de los parisinos al cómic. Me sorprendió que en las grandes superficies de venta de artículos culturales hubiera amplias secciones dedicadas al cómic para todas las edades y gustos. Siempre me he preguntado porqué aquí el cómic se ve como un arte menor sólo dirigido a Freaks varios o a niños.

El cómic puede ser una fuente de conocimiento histórico como nos demostró el premiado Maus que describe la historia del superviviente de Auschwitz Vladek Spiegelman ( y no se queda ahí ya que Spiegelman va más allá del Holocausto para instalarse en la psicología del superviviente en un intento de deshacer la maraña de su relación paterno-filial, de la sombra de una madre suicida y del fantasma de un hermano santificado al que nunca conoció).

Otros ejemplos de cómics divulgativos son obras tan fuertes y complejas como: "Leones de Bagdad", de Brian K. Vaughan, donde se narran los primeros días del bombardeo de la ciudad vistos a través de animales de zoo; "Metralla", de la israelí Rutu Modan; las aventuras de Marjane Satrapi en Persépolis; o las tiras que Joe Sacco "Palestina: en la franja de Gaza" y "Gorazde: zona protegida" para el periódico The Guardian. Pero quiero hacer especial incapie en el cómic The 9/11 Comission Report que podeis consultar de forma íntegra y digital aquí. Se trata de un informe realizado por una Comisión de Investigación que se creó en EEUU para investigar los atentados del 11-S en Estados Unidos, en el que se narran de forma precisa y exhaustiva las causas del atentado del 11-S en Nueva York, cómo se planeó y ejecutó el atentado y como conclusión se dan una serie de recomendaciones a tener en cuenta para evitar otra acción similar. Sus dibujantes y guionistas no sé quedaron satisfechos ya que el cómic tiene más cartas escondidas bajo la manga y puede convertirse en una arma de denuncia política. Así lo demuestra After 9/11 que condensa en 150 páginas casi siete años de información sobre la guerra contra el terrorismo, incluidas las invasiones de Afganistán, Irak o las torturas de Abu Ghraib. Los autores declaraban: "Hemos utilizado como base las noticias de tres periódicos -The New York Times, The Washington Post y Los Angeles Times-, pero cuando te pones a buscar en Internet también descubres muchas cosas que la prensa ha ignorado. Nunca entendí cómo Bush volvió a ganar las elecciones en 2004, y tras revisar todas sus decisiones pos- 11-S me lo explico aún menos". De este modo también tratan de arrojar luz sobre cuestiones que la prensa no se esfuerza en explicar, como las diferencias entre suníes y chiíes en Irak o qué significa pertenecer a la etnia pastún.

Thomas Leibien el editor del cómic nos ilustra con estas palabras: "El medio gráfico transforma en accesibles cosas difíciles. Además, con estas novelas gráficas no sólo estamos contando la historia, sino que podemos influir en cómo las nuevas generaciones escudriñarán el pasado". " Este género está viviendo un fuerte auge debido al interés creciente de los lectores de libros que con este tipo de publicación han descubierto el cómic; de repente les parece algo serio y también gracias al interés de escuelas, universidades y bibliotecas". "El cómic sobre el informe del 11-S se ha convertido en lectura obligatoria en muchas universidades, y en el Estado de Maryland se recomiendan las novelas gráficas de historia para niños con problemas de aprendizaje", asegura el editor, que también ha publicado una biografía sobre Ronald Reagan, otra sobre Malcolm X, y que asegura que le llueven las propuestas para publicar la del candidato demócrata Barack Obama.

A España todo nos llega un poco más tarde pero por lo menos llega. Así lo demuestra el cómic, que publicará la editorial Panini antes de 2009 y que contará los hechos sucedidos durante el 11-M. No podremos tirar cohetes hasta que no lo hayamos leído porque los autores no nos dan muchos detalles sobre el contenido y el punto de vista des de el que se enfocará la historia, "Corremos un riesgo evidente de que no le guste a nadie, pero no buscamos generar polémica", afirma Antoni Guiral el guionista del proyecto. Pero sin duda es un gran paso que por fin alguien se de en cuenta que el cómic es algo muy serio que no se encuentra en la sección infantil de las bibliotecas.

1 comentario:

Blanca Oraa dijo...

interesante post y muy real; fíjate en Japón la importancia que le dan al comic, y ellos son muy cultos...

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